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La guía completa para cultivar espinaca de Malabar en tu huerto

La espinaca de Malabar, conocida botánicamente como Basella alba, no es en absoluto una espinaca verdadera. La espinaca común, Spinacia oleracea, es un

I. Conociendo la espinaca de Malabar

1. ¿Qué es la espinaca de Malabar?

a. Orígenes y características

La espinaca de Malabar, conocida botánicamente como Basella alba, no es en absoluto una espinaca verdadera. La espinaca común, Spinacia oleracea, es un cultivo de clima fresco que rápidamente «sube a flor» —es decir, florece prematuramente— con el calor del verano. La espinaca de Malabar, una enredadera tropical del subcontinente indio, hace exactamente lo contrario: prospera con el calor que hace fracasar a otras verduras de hoja, proporcionando una cosecha continua durante todo el verano.

Sus hojas suculentas y brillantes tienen un sabor suave y terroso, similar al de la espinaca, pero con notas cítricas y de pimienta. Al cocinarlas, las hojas liberan una fibra soluble que les da una textura ligeramente mucilaginosa o resbaladiza. Piensa en ella como la okra; esta cualidad es muy apreciada por su capacidad para espesar de forma natural sopas y guisos.

Existen dos tipos comunes que encontrarás:

  • **Basella alba:** Esta es la variedad clásica, con tallos verdes gruesos y frondosas hojas verdes en forma de corazón.
  • **Basella rubra:** A menudo llamada espinaca de Malabar de tallo rojo, esta variedad presenta llamativos tallos y nervaduras de color púrpura rojizo, lo que la convierte en una hermosa «planta ornamental comestible». El color proviene de las betalaínas, los mismos potentes antioxidantes que se encuentran en la remolacha.
Variedades de espinaca de Malabar de tallo verde y rojo creciendo una al lado de la otra sobre un soporte de madera
Las dos variedades comunes de espinaca de Malabar: la clásica Basella alba de tallo verde (izquierda) y la ornamental Basella rubra de tallo rojo (derecha), que obtiene su color de los antioxidantes betalaínas.
Especificaciones de la espinaca de Malabar
Nombre científico
Tipo de planta
Región nativa
Hábito de crecimiento
Altura
Requisitos de luz solar
Tipo de suelo
pH del suelo
Necesidades de riego
Rango de temperatura óptimo
Zonas de rusticidad USDA
Días hasta la primera cosecha
Métodos de propagación
Distancia de siembra
Plantas asociadas
Plantas incompatibles
Plagas comunes
Enfermedades comunes
Partes comestibles

#### b. Beneficios nutricionales

La espinaca de Malabar es excepcionalmente densa en nutrientes. Es una fuente excelente de vitamina A (en forma de betacaroteno), crucial para la vista y la salud inmunológica, y de vitamina C, un potente antioxidante. También aporta cantidades significativas de hierro, calcio, folato y potasio. La fibra soluble que contribuye a su textura también es beneficiosa para la salud digestiva.

Información nutricional de la espinaca de Malabar
Nutriente
Calorías
Carbohidratos totales
Fibra dietética
Proteínas
Grasas totales
Vitamina A
Vitamina C
Vitamina K
Folato
Calcio
Hierro
Magnesio
Potasio
Sodio
* Los porcentajes de Valores Diarios se basan en una dieta de 2,000 calorías. Datos nutricionales del USDA.

### 2. ¿Por qué cultivar espinaca de Malabar en casa?

a. Fácil de cultivar y mantener

La espinaca de Malabar es excepcionalmente resistente y tolerante, lo que la convierte en una opción magnífica para principiantes. Sus ventajas clave incluyen:

  • Tolerante al calor: Produce abundantemente durante el pico del verano, cuando la lechuga y la espinaca común ya se han rendido.
  • Resistente a plagas y enfermedades: Tiene pocos enemigos naturales, lo que minimiza la necesidad de intervención.
  • Crecimiento rápido: Puedes empezar a cosechar hojas en menos de dos meses y continuar hasta la primera helada.
  • Bajo mantenimiento: Una vez establecida en una espaldera con buen suelo y riego adecuado, prácticamente se cuida sola.

b. Crecimiento vertical que ahorra espacio

El hábito trepador de esta planta es una gran ventaja para los jardineros urbanos y con poco espacio. Crece verticalmente, permitiéndote producir una cantidad sustancial de alimento en una superficie de suelo mínima. Una espaldera, una valla o incluso unas cuerdas que suban por la pared de un balcón pueden convertirse en una pantalla viva de hojas comestibles. Su calidad ornamental, especialmente la de la variedad de tallo rojo, la convierte en una candidata perfecta para la «jardinería comestible», una planta que es a la vez hermosa y productiva.

II. Preparativos para cultivar espinaca de Malabar

1. Elegir la ubicación correcta

a. Requisitos de luz solar

Proporciónale un lugar que reciba al menos seis horas de luz solar directa al día. Esta exposición a pleno sol alimenta el crecimiento rápido y frondoso que deseas. En climas con un sol de verano extremadamente intenso (por ejemplo, zonas desérticas), un lugar que reciba algo de sombra ligera por la tarde puede ser beneficioso para prevenir el estrés en las hojas, pero no es un requisito en la mayoría de las regiones. Una luz insuficiente dará como resultado una planta «ahilada», es decir, con tallos largos y delgados y hojas más pequeñas y escasas.

b. Consideraciones de temperatura

Esta es una verdadera planta tropical amante del calor. Plántala en el exterior cuando las temperaturas nocturnas se mantengan consistentemente por encima de los 15°C (60°F) y el suelo se haya calentado. Se desarrolla mejor con temperaturas diurnas entre 25°C y 35°C (77°F y 95°F). No tolera las heladas; la primera helada del otoño matará el follaje. En climas más fríos (Zonas 2-8), trátala como una planta anual de verano, iniciando las semillas en interior de 4 a 6 semanas antes de la fecha de la última helada para adelantar el cultivo.

2. Preparación del suelo

a. Tipo de suelo ideal

La espinaca de Malabar prospera en un suelo fértil que retenga la humedad pero que a la vez drene bien. La textura ideal es un «suelo franco y friable»: debe sentirse como una esponja escurrida, que retiene la humedad pero libera el exceso de agua libremente. Si aprietas un puñado, debe formar una bola suelta que se desmorona con facilidad. Los suelos arcillosos pesados y compactos deben enmendarse para mejorar el drenaje y prevenir la pudrición de las raíces. Los suelos arenosos necesitarán enmiendas para ayudarles a retener agua y nutrientes.

Manos ahuecadas sosteniendo un montículo de tierra de jardín oscura, desmenuzable y friable
Suelo fértil y friable con una textura oscura y desmenuzable. Esta estructura ideal retiene la humedad esencial para obtener hojas suculentas, mientras permite que el exceso de agua drene, creando el entorno perfecto para un sistema radicular sano.

#### b. Mejorar el suelo de tu huerto de forma orgánica

Crear un suelo sano es la inversión más importante que puedes hacer para tener un huerto productivo. Antes de plantar, enriquece tu suelo incorporando uno o más de los siguientes elementos:

  • Compost: Es la mejor enmienda de suelo en general. Incorpora de 5 a 10 cm (2-4 pulgadas) de compost maduro en los 15-20 cm superiores de tu suelo. Aporta nutrientes equilibrados de liberación lenta, mejora el drenaje en suelos arcillosos y aumenta la retención de agua en suelos arenosos.
  • Estiércol maduro: El estiércol de vaca, caballo o ave bien descompuesto añade una cantidad significativa de nitrógeno para el crecimiento de las hojas. Asegúrate de que esté completamente compostado para evitar quemar las plantas.
  • Mantillo de hojas: Las hojas descompuestas crean un fantástico acondicionador de suelo que aumenta la retención de humedad y favorece las redes de hongos beneficiosos.
  • Humus de lombriz: Esta enmienda prémium es rica en nutrientes disponibles para las plantas y en microbios beneficiosos que estimulan un crecimiento sano.

III. Plantar la espinaca de Malabar

1. Cuándo plantar

a. La mejor época del año

Siembra directamente las semillas o trasplanta las plántulas al huerto solo después de que haya pasado todo el peligro de heladas y el suelo se haya calentado al menos a 18°C (65°F). Esto suele ser de 2 a 3 semanas después de la fecha promedio de la última helada en tu región. Plantar demasiado pronto en un suelo frío resultará en una mala germinación y un crecimiento raquítico. En climas sin heladas (zonas 10+), puedes plantarla casi todo el año, aunque el crecimiento puede ralentizarse en la parte más fresca del año.

b. Usar semillas frente a esquejes

Estos son dos excelentes métodos de propagación, cada uno adecuado para diferentes situaciones.

  • Semillas: Es la forma más común y fiable de empezar. La dura cubierta de la semilla puede ralentizar la germinación, así que ayúdala un poco. Escarifica las semillas haciendo una pequeña muesca con una lima o frotándolas con papel de lija, y luego déjalas en remojo en agua tibia durante la noche antes de plantar. Siembra las semillas a una profundidad de aproximadamente 1 cm (1/2 pulgada). La germinación suele ocurrir en 1-3 semanas.
  • Esquejes: Este es un método fantástico para clonar una planta existente. Si tú o un amigo tenéis una enredadera sana, podéis crear nuevas plantas gratis. Toma un esqueje de 15 cm (6 pulgadas) de la punta de un tallo vigoroso. Retira las hojas de la mitad inferior y coloca el tallo en un frasco con agua. Las raíces se formarán en 1-2 semanas, momento en el cual se puede plantar en la tierra. Esto es mucho más rápido que empezar desde la semilla.

2. Cómo plantar

a. Distancia de siembra adecuada

Dale a cada planta el espacio suficiente para acceder al sol, al agua y a los nutrientes.

Una planta joven de espinaca de Malabar en tierra rica en la base de una espaldera de malla de alambre
Una joven planta de espinaca de Malabar con el espaciado adecuado en tierra rica en la base de su espaldera. Esta ubicación inicial le da a la enredadera espacio para acceder al sol, al agua y a los nutrientes a medida que comienza su ascenso vertical.
  • Separa las plantas individuales 30 cm (12 pulgadas).
  • Si plantas en hileras, sepáralas al menos 90 cm (3 pies) para permitir la circulación del aire y facilitar la cosecha.
  • La distancia puede ser ligeramente menor si eres diligente con el entutorado vertical y la cosecha regular.

b. Proporcionar soporte para trepar

El soporte no es opcional, es esencial. Esta enredadera necesita algo a lo que aferrarse para mantenerse sana y productiva. Instala la estructura de soporte en el momento de la siembra para evitar dañar el sistema radicular más tarde.

  • Espalderas o celosías: Una simple espaldera en abanico, un panel de celosía o una malla de alambre funcionan perfectamente.
  • Tutores o postes: Un tipi de bambú o un único tutor resistente de al menos 1,8-2,4 metros (6-8 pies) de altura es eficaz.
  • Vallas: Una valla de alambre o tela metálica es un soporte excelente y ya preparado.
  • Arcos o pérgolas: Cultívala sobre un pasillo para crear un elemento de jardín impresionante y productivo.
  • Mallas o cuerdas: Una red de horticultura resistente o una cuerda de yute tensada entre dos postes crea una pared de escalada simple y efectiva.
Una vigorosa enredadera de espinaca de Malabar con hojas verdes trepando por una espaldera de madera en un bancal elevado
Una sana enredadera de espinaca de Malabar prospera en una sencilla espaldera de madera en un bancal elevado. Proporcionar una estructura de soporte permite a la planta crecer verticalmente, maximizando la producción en un espacio reducido.

### 3. Plantar en macetas

a. Elegir el tamaño de maceta adecuado

Elige una maceta grande para acomodar el vigoroso sistema radicular de la planta y reducir la frecuencia de riego. Se recomienda un tamaño mínimo de 19 litros (5 galones), que es de unos 30 cm (12 pulgadas) de profundidad y de ancho, para una sola planta. Una maceta más grande, de 40 o 60 litros (10 o 15 galones), es aún mejor y dará como resultado una enredadera más robusta.

b. Consideraciones sobre el drenaje y la mezcla de sustrato

Un drenaje adecuado no es negociable en las macetas. Asegúrate de que tu maceta tenga múltiples agujeros de drenaje grandes. Usa un sustrato para macetas de alta calidad, no tierra de jardín, que se compacta fácilmente en las macetas. Para una mezcla personalizada ideal, combina:

  • 60% de sustrato para macetas de alta calidad
  • 30% de compost o humus de lombriz para la fertilidad
  • 10% de perlita o arena gruesa para asegurar un drenaje rápido y una buena aireación

Esta mezcla proporciona estructura, nutrientes y el excelente drenaje que la espinaca de Malabar requiere.

IV. Cuidando tu espinaca de Malabar

1. Necesidades de riego

a. Frecuencia y cantidad

El objetivo es un suelo constantemente húmedo, pero no encharcado. Esto promueve el desarrollo de hojas gruesas y suculentas.

  • Riega en profundidad cuando los 2-5 cm (1-2 pulgadas) superiores del suelo se sientan secos al tacto.
  • En climas cálidos, esto puede ser cada dos días para los bancales y a diario para las macetas.
  • Riega siempre en la base de la planta, directamente sobre el suelo. Esto mantiene las hojas secas, que es la mejor práctica para prevenir enfermedades fúngicas como la mancha foliar.

b. Señales de exceso o falta de riego

Tu planta te dirá lo que necesita.

  • Falta de riego: Las hojas se marchitarán o caerán, se sentirán delgadas y el crecimiento se ralentizará drásticamente. Los bordes de las hojas pueden volverse marrones y quebradizos.
  • Exceso de riego: Las hojas pueden volverse amarillas y caer. La planta puede marchitarse aunque el suelo esté húmedo, lo cual es un signo clásico de pudrición de la raíz por falta de oxígeno en el suelo.

2. Fertilización orgánica

a. Tipos de fertilizantes orgánicos a utilizar

Si preparaste tu suelo con abundante compost, es posible que necesites un mínimo de fertilizante adicional. Para un impulso extra, especialmente en plantas cultivadas en macetas donde los nutrientes se lixivian más rápidamente:

  • Abonos líquidos: Una solución diluida de emulsión de pescado o un fertilizante líquido de algas equilibrado proporciona nutrientes de fácil asimilación.
  • Abonado en superficie: A mediados de temporada, añade una capa de compost o humus de lombriz en la superficie del suelo alrededor de la base de la planta e incorpórala ligeramente.
  • Enfoque en el nitrógeno: Dado que cultivas esta planta por sus hojas, los fertilizantes ligeramente más altos en nitrógeno (el primer número en la proporción N-P-K) son beneficiosos.

b. Con qué frecuencia fertilizar

Para las plantas en el suelo en tierra rica, un abonado en superficie a mediados de temporada con compost suele ser suficiente. Para las plantas en maceta, aplica un fertilizante orgánico líquido, equilibrado y diluido, cada 2-3 semanas durante la temporada de máximo crecimiento para reponer los nutrientes arrastrados por el riego frecuente.

3. Plagas y enfermedades comunes

a. Identificación de problemas

La espinaca de Malabar es famosa por su resistencia, pero pueden surgir algunos problemas, generalmente relacionados con el estrés ambiental.

  • Mancha foliar por Cercospora: Pequeñas manchas circulares de color canela o gris con un borde oscuro en las hojas. Es un problema fúngico favorecido por la alta humedad y el follaje mojado.
  • Pulgones o escarabajos japoneses: Ocasionalmente, los insectos pueden alimentarse de las hojas. Los pulgones son pequeños insectos con forma de pera, mientras que los escarabajos japoneses son de color verde metálico y cobre.
  • Pudrición de la raíz: La planta entera se marchita y no prospera a pesar de que el suelo esté húmedo. Esto es causado por un mal drenaje.
  • Crecimiento ahilado: Tallos largos y delgados con pocas hojas. No es una enfermedad, sino un síntoma de falta de luz solar.

b. Remedios naturales y orgánicos

La prevención es siempre la mejor cura.

  • Para la mancha foliar: Poda las hojas afectadas inmediatamente para detener la propagación. Mejora la circulación de aire entresacando las enredaderas si están demasiado densas. Y lo más importante, riega siempre el suelo, no las hojas.
  • Para los pulgones: Un chorro fuerte de agua de una manguera eliminará la mayoría de ellos. Para problemas persistentes, utiliza jabón insecticida.
  • Para los escarabajos japoneses: El control orgánico más eficaz es recogerlos a mano por la mañana temprano y dejarlos caer en un cubo de agua con jabón.
  • Para la pudrición de la raíz: Es difícil de revertir. La prevención es clave: asegúrate de tener un excelente drenaje en tu suelo o maceta desde el principio.

V. Asociación de cultivos para la espinaca de Malabar

1. Plantas asociadas beneficiosas

a. Plantas que mejoran el crecimiento

La asociación de cultivos consiste en crear un pequeño ecosistema cooperativo. Buenos compañeros para la espinaca de Malabar incluyen:

  • Leguminosas (judías de mata, guisantes): Estas plantas son «fijadoras de nitrógeno». Albergan bacterias en sus raíces que extraen nitrógeno del aire y lo convierten en una forma que las plantas pueden usar, proporcionando una fuente gratuita de fertilizante para la espinaca, que es una gran consumidora de nutrientes.
  • Aliáceas (cebollas, ajos, cebollinos): El fuerte olor de estas plantas puede confundir y disuadir a muchas plagas comunes del jardín.
  • Hierbas aromáticas de bajo crecimiento: Plantas como el orégano, el tomillo o la mejorana pueden actuar como un acolchado vivo, ayudando a suprimir las malas hierbas y a retener la humedad del suelo alrededor de la base de la enredadera.

b. Plantas que disuaden plagas

Estas plantas pueden actuar como una línea de defensa para toda tu parcela de huerto.

  • *Caléndulas (Tagetes sp.):* Las caléndulas francesas liberan una sustancia química desde sus raíces que puede disuadir a los nematodos agalladores, una plaga microscópica del suelo. Su olor también disuade a las plagas aéreas.
  • Capuchinas: Actúan como un «cultivo trampa» para los pulgones. Los pulgones a menudo se sienten más atraídos por las capuchinas y se reunirán en ellas, perdonando a tu espinaca. ¡Además, sus hojas y flores también son comestibles!

2. Plantas a evitar

a. Vecinos incompatibles

Hay pocas incompatibilidades verdaderas, pero evita situaciones de plantación que creen problemas.

  • Cultivos altos que dan sombra: No plantes la espinaca de Malabar donde vaya a ser sombreada intensamente por cultivos más altos como el maíz o los girasoles, ya que necesita pleno sol para prosperar.
  • Patatas: Aunque no son un antagonista directo, las patatas son grandes consumidoras de nutrientes y pueden competir intensamente por ellos en el suelo. Si se plantan juntas, asegúrate de que el suelo sea excepcionalmente fértil.
  • Hinojo: El hinojo es conocido por excretar sustancias que pueden inhibir el crecimiento de muchas otras plantas, por lo que es mejor darle su propio espacio.

VI. Cosechando la espinaca de Malabar

1. Cuándo y cómo cosechar las hojas

a. Identificar las hojas listas para recoger

Puedes empezar a cosechar tan pronto como la enredadera esté establecida y creciendo vigorosamente, generalmente entre 50 y 70 días desde la siembra. Las mejores partes para cosechar son las hojas jóvenes y tiernas y los 10-15 cm superiores de las puntas de crecimiento. Estas son las más suculentas y tienen el mejor sabor.

b. Técnicas de cosecha adecuadas

Utiliza el método de «cortar y volver a cosechar» para tener una cosecha durante toda la temporada.

  • Con unas tijeras limpias o con las yemas de los dedos, pellizca las puntas de crecimiento de las enredaderas.
  • Esta práctica es una forma de poda. Al eliminar el punto de crecimiento principal (el meristemo apical), rompes la «dominancia apical» de la planta y la animas a producir nuevos brotes laterales desde los nudos situados debajo del corte.
  • Cosechar regularmente hace que la planta sea más frondosa y productiva. Una cosecha ligera cada pocos días es mejor que una gran cosecha una vez al mes. Nunca retires más de un tercio de la planta a la vez.

2. Cosechar las bayas de la espinaca de Malabar

a. Cuándo cosechar las bayas

Hacia el final de la temporada, la planta producirá flores discretas de color blanco o rosado, que serán seguidas por pequeñas bayas redondas. Las bayas están maduras y listas para la cosecha cuando adquieren un color púrpura-negro intenso, como la tinta. Estarán carnosas y te mancharán los dedos al aplastarlas.

b. Cómo cosechar y usar las bayas

Un primer plano de un montón de bayas de espinaca de Malabar cosechadas, brillantes y de color púrpura oscuro
Una cosecha de bayas maduras de espinaca de Malabar. Su intenso color púrpura-negro indica que están listas para hacer un tinte natural o para guardar la única semilla que contiene cada baya para la próxima temporada.

Recoge suavemente las bayas maduras con la mano. Su uso principal no es por su sabor, que es suave y poco destacable, sino por su increíble pigmento.

  • Tinte natural: Aplasta las bayas para liberar un potente jugo de color magenta-púrpura. Se puede usar como colorante alimentario natural para glaseados o como una divertida pintura temporal para los proyectos de arte de los niños.
  • Guardar semillas: Cada baya contiene una semilla. Si cultivas en una región donde la planta tiene tiempo de producir bayas maduras, puedes guardarlas para el próximo año. Machaca las bayas, lava la pulpa para separar las semillas duras, deja que las semillas se sequen completamente durante varias semanas y guárdalas en un lugar fresco y oscuro.

El rincón del experto: La cuestión de la textura

La cualidad mucilaginosa de la espinaca de Malabar cocida es una característica clave. A algunas personas les encanta cómo da cuerpo a los platos, mientras que a otras les puede sorprender la textura. Mi consejo: pruébala primero en una sopa o un curry, donde esa cualidad es una ventaja. Si prefieres menos de esa textura, saltéala rápidamente a fuego alto, lo que minimiza su desarrollo.

### 3. Almacenar y usar tu cosecha

a. Consejos para el almacenamiento a corto plazo

Las hojas cosechadas se consumen mejor frescas. Si necesitas guardarlas, coloca las hojas y los tallos sin lavar en una bolsa de plástico con una servilleta de papel seca y guárdalas en el cajón de las verduras de tu refrigerador. Se conservarán hasta 3-5 días. Lávalas justo antes de usarlas.

b. Congelar para uso a largo plazo

La espinaca de Malabar se congela maravillosamente para su uso en platos cocinados como sopas, guisos y batidos.

  1. Escaldar: Sumerge las hojas frescas en una olla de agua hirviendo durante 1-2 minutos. Esto detiene las enzimas que causan el deterioro.
  2. Choque térmico: Transfiere inmediatamente las hojas a un bol de agua con hielo durante 1-2 minutos para detener el proceso de cocción y fijar el color.
  3. Escurrir bien: Escurre las hojas y exprime toda el agua posible. Puedes formar pequeñas bolas con ellas.
  4. Congelar: Coloca las porciones escurridas en una bandeja para hornear para congelarlas individualmente, y luego transfiérelas a una bolsa de congelación. Esto evita que se aglomeren. Se conservarán hasta 8-10 meses.

VII. Controlando el crecimiento de la espinaca de Malabar

1. Entender sus hábitos de crecimiento

a. Por qué puede volverse vigorosa

La espinaca de Malabar no es invasiva en climas con inviernos helados. Sin embargo, su crecimiento vigoroso y rápido durante las condiciones ideales del verano significa que puede cubrir rápidamente una espaldera. En climas sin heladas, puede auto-sembrarse fácilmente si se permite que las bayas caigan, lo que da lugar a plantas voluntarias la temporada siguiente. Este vigor es una ventaja, no una amenaza, cuando se gestiona adecuadamente.

b. Señales de crecimiento excesivo

El «crecimiento excesivo» es simplemente una señal de una planta feliz. Busca enredaderas que se extiendan más allá de su soporte previsto, que empiecen a dar sombra a las plantas vecinas o que produzcan más hojas de las que puedes consumir. Esta es tu señal para cosechar más, no una señal de un problema.

2. Medidas preventivas

a. Técnicas de poda adecuadas

Piensa en esto como «dirigir el crecimiento» en lugar de controlarlo. La mejor técnica es también tu método de cosecha: pellizcar regularmente las puntas de crecimiento. Esto logra tres cosas a la vez: proporciona una cosecha continua, mantiene la enredadera dentro de sus límites y fomenta un crecimiento lateral más frondoso y productivo. Si no deseas plántulas voluntarias el próximo año, simplemente pellizca los tallos florales a medida que aparecen.

b. Estrategias de contención

Cultivarla en una espaldera es la mejor estrategia de contención, ya que dirige todo el crecimiento verticalmente. En zonas sin heladas, si te preocupa la auto-siembra, puedes tomar dos simples medidas:

  • Aplica una capa de 5-7 cm de mantillo de astillas de madera o paja alrededor de la base de la planta. Esto evitará que la mayoría de las semillas caídas germinen.
  • Cosecha las flores o las bayas para hacer tinte antes de que puedan caer y brotar.

3. Manejo de plantas voluntarias

a. Identificar y eliminar plántulas

En climas más cálidos, puedes encontrar nuevas plántulas con sus distintivas hojas en forma de corazón apareciendo en tu huerto. Estas plantas voluntarias son fáciles de identificar y manejar. Se arrancan fácilmente de la tierra húmeda.

b. Utilizar el crecimiento excesivo

Considera las plántulas voluntarias no como malas hierbas, sino como un extra.

  • Trasplántalas: Desentiérralas con cuidado y muévelas a un nuevo lugar o plántalas en macetas para compartirlas con amigos, familiares y vecinos.
  • Cómetelas: Las pequeñas plántulas son tiernas y se pueden cosechar como deliciosos y nutritivos microgreens para ensaladas.
  • Añádelas al compost: Si realmente tienes demasiadas, incorpóralas a tu pila de compost, donde se descompondrán y enriquecerán tu futuro suelo.

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